9.6.11
El exilio de la alergia
Hay que sacarse todo el invierno de adentro;
sacarlo en variaciones masticables:
destilarse hasta la última gota de (olor a) humedad.
Recorrer los recovecos de hogar
hurgando las posibles naftalinas;
hay que sacudir los montgomerys de polvo
hasta formar un alergénico nubarrón
de potenciales estornudos.
Hay que esperar algo más que reproches
de los inoportunados nasales; pedir permiso para
revisarles los bolsillos de papeles (billetes, otros papeles) importantes
y luego introducirlos en el lavarropas.
Hay que elegir una banquetita cómoda y amiga del ras del suelo,
así, a través de la circunferencia giratoria podemos
-alternadamente- saludar al señor que se acicala dentro.
Con una mano enjugarse las lágrimas de emoción
y con la otra agitar un pañuelo en lugar de la sortija esperable
ante semejante calesita panorámica.
(de)tallitos
la gente que vive arriba
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instrucciones para exiliarlaregia!
ResponderSuprimirimagino más cosas dentro de esa "calesita"...
besos*
Ojalá podamos sacarnos el invierno de adentro. Con el tiempo podremos simular, pero siempre nos quedará el invierno.
ResponderSuprimirGab, tú sabes lo que me agrada leerte.
yo no me lo saco ni en pedo
ResponderSuprimirme re va el invierno, me re cabe.
creo que todos los marplatenses somos invernosos por naturaleza.
de todos modos, seguiría tus instrucciones para saber qué fuerte es el inverno, darle la razón
y volver a saber cómo duele el viento sur